¿Usas collar para pasear con tu perro? ¿Conoces los problemas asociados al uso de collares?

El collar es, frente al arnés, la opción más usada por los guías caninos para el paseo. Cada vez somos más los más veterinarios, etólogos y educadores que desaconsejamos su uso ya que la presión excesiva del collar sobre la zona del cuello comprende varios peligros. Por ejemplo:
– Pérdida de pelo, heridas, irritación…
– Afecciones en el riego sanguíneo
– Dolor muscular, contracturas, contusiones…
– Hernias discales, pinzamiento de la médula espinal, osteoartritis…
– Dificultad respiratoria, atragantamiento, obstrucciones…
– Daño nervioso
– Inflamación de los ganglios
– Afección de la glándula tiroides

Además de los problemas fisiológicos que pueden aparecer existen una serie de problemas de valor emocional ligados al uso del collar. Algunos son:
– Estrés
– Ansiedad
– Frustración
– Irritabilidad
– Inseguridad
– Nerviosismo
– Conductas reactivas o agresivas
– Conductas de miedo
– Deterioro o inhibición del lenguaje canino

El uso del collar durante el paseo puede estar bien para perros que no tiren nada de la correa, aún así en nuestra opinión es mucho más recomendable el uso del arnés ya que, por ejemplo, un tirón inesperado puede suceder en cualquier momento y producir daños o lesiones en el perro. El arnés no es una solución mágica a los problemas de tipo emocional de tu perro pero su uso aporta más ventajas y es mucho menos perjudicial a nivel físico. El arnés recomendado es el tipo Y o H como el que aparece en la última fotografía. ¡Haz el cambio!